martes, 19 de mayo de 2015

DOS CESTAS DE NACIMIENTO.




   Hace poco una amiga mía se puso en contacto conmigo para ver si podía hacer un par de cestas de nacimiento para dos bebés que nacerían en breve. De hecho, uno de ellos, que yo sepa, nació unos días antes de que empezara a pensar en qué ponía en las cestas. Concretamos finalmente que sería una cesta con muchas cositas, pues iba a ser, en los dos casos, un regalo común entre varias familias.
Así que todo esto fue lo que añadí a este par de hermosos regalos:

Un linimento oleocalcáreo, perfecto para la hidratación del bebé, sobre todo zona del culete, en su aseo constante, cuando las cacas son frecuentes, se ve necesario reponer la capa lipídica de la piel con esta emulsión ligeramente alcalina, que contrarresta la posible acidez de las heces. Lleva como aroma una mezcla de dos aceites esenciales, conocidos los dos por sus múltiples propiedades para la piel, haciendo de esta sinergia un potente protector de la delicada piel del bebé, la lavanda y la manzanilla son dos de los pocos aceites esenciales que pueden emplearse en bebés.

Un champú muy suave, con dos tensioactivos aptos para las pieles más sensibles, hacen una ligera espuma y no reseca en exceso. Hecho con infusión de lavanda y caléndula, hacen que el champú sea tremendamente recomendable. También llevan como fragancia aceites esenciales de lavanda y manzanilla.

Una crema corporal al aceite de oliva, que en este caso es un macerado de flor de lavanda. Esta crema está más pensada en la piel de la mamá, que tiene que volver poco a poco a su estado normal y puede a veces resercarse en exceso (supongo que por los cambios hormonales, yo lo sufrí así, me pelé como un lagartino, jeje). Lleva una fragancia de lavanda, rosa y sándalo, perfume muy sutil que no debe de entorpecer mucho el propio olor corporal, para el bebé se guíe por el olfato.

Lleva 5 jabones diferentes, caléndula, lavanda, zanahoria y coco, absoluto de coco y uno que en un caso tiene forma de conejito y el otro forma de copo de nieve, estos últimos pensando en los hermanitos de las criaturitas, que tengan su propio jabón, que les hace mucha ilusión.

Además incorporé un bálsamo labial, también con lavanda y manzanilla, que es ideal también para las rojeces de las babas cuando están con la dentición y para las naricillas escocidas cuando uno se resfría.

Hay una crema facial de caléndula, que pienso irá muy bien para la cara, si sufren las famosas "engordaderas", que no es más ni menos que una especie de dermatitis seborreica. Cuando mi primer hijo la tuvo, la pediatra me recomendó hidratar la piel muy a menudo y así se solventó. Así que con mi segundo hijo me adelanté y empecé desde el principio a hidratar bien con una buena crema de caléndula y la verdad no pasamos por aquello.

Añadí también un aceite de masaje, con el mismo perfume, lavanda y manzanilla, esta vez pensando en sus efectos relajantes para ayudar a relajar a los bebés nerviosos, una mezcla de aceite de almendras, pepita de uva y coco, que creo que será una delicia usar.

Y por último metí tambien la cremita para el culete que hago mucho porque me la piden mis amistades, parece ser que funciona muy bien en los culillos escocidos, jeje.

Aqui os dejo una fotillo para que veais el resultado final.








¡¡Espero os haya gustado, besos!!

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